Valle de Risco, distrito de Changuinola, Panamá. — En un ambiente de aprendizaje, compañerismo y entusiasmo, mujeres productoras de cacao de la Asociación de Mujeres Artesanales y Agricultoras de Risco (AMAAR) participaron en la jornada final del taller de injertación de cacao, orientado al fortalecimiento de sus capacidades técnicas para mejorar la productividad y calidad de sus cultivos.
El espacio formativo, facilitado por el señor Luis Ruíz, permitió a las participantes adquirir conocimientos prácticos sobre la selección de árboles y barretas adecuadas para injertar, resaltando la importancia de elegir ejemplares sanos, resistentes a enfermedades y adaptados a los cambios climáticos. Según explicó Ruíz, la correcta elección del material garantiza mejores resultados productivos y una mayor calidad del cacao.
Durante la sesión, las productoras reflexionaron sobre la relevancia de la colaboración comunitaria y la necesidad de seguir compartiendo los aprendizajes adquiridos. Varias coincidieron en que transmitir estos conocimientos entre vecinas fortalecerá el trabajo colectivo y permitirá que más familias se beneficien de las técnicas aprendidas.
“Antes pensaba que injertar era algo muy científico y difícil, pero hoy entendí que con concentración y práctica todas podemos hacerlo”, expresó una de las productoras al cierre de la actividad.
El facilitador también brindó recomendaciones técnicas sobre el registro y seguimiento del proceso de injertación, como el uso de cintas identificadoras para evitar confusiones y asegurar la trazabilidad de las plantas injertadas. Explicó que un cacao injertado puede comenzar a producir entre uno y dos años después del procedimiento, siempre que se mantenga un adecuado manejo y poda de formación.
El taller concluyó con una jornada emotiva de agradecimientos y entrega de certificados, reconociendo la dedicación, constancia y compromiso de las participantes. Los certificados fueron entregados por Sergio Coto, Coordinador del Proyecto, y por Luis Ruíz, facilitador del taller.
Las mujeres aprovecharon el momento para resaltar la paciencia y calidad pedagógica del facilitador, así como la unión y el talento que caracteriza a las integrantes de AMAAR, muchas de ellas también artesanas que trabajan con fibras naturales y productos locales.
Esta actividad, desarrollada en Valle de Risco, forma parte del Programa Enlazando el Paisaje Centroamericano Costa Rica–Panamá, financiado por la Cooperación Alemana a través del Banco de Desarrollo Alemán (KfW). El proyecto cuenta con el acompañamiento técnico de ACICAFOC y la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), que impulsan conjuntamente acciones para fortalecer la producción sostenible y la conservación de los ecosistemas en comunidades rurales.


