Isla El Espíritu Santo, Hda. El Jobal, Puerto El Triunfo, Usulután, El Salvador. – 7 de abril de 2025
Bajo el marco del Programa Comunidades Vivas – PMRN II, financiado por la Cooperación Alemana (KfW), la Asociación Coordinadora Indígena y Campesina de Agroforestería Comunitaria Centroamericana (ACICAFOC) inauguró hoy un Taller de Inducción para la Preparación de Planes Comunitarios de Desarrollo, con enfoque en el paradigma del “Buen Vivir”.
El evento, que se extenderá hasta el 11 de abril en la Isla El Espíritu Santo, Usulután, El Salvador, reúne a expertos, líderes comunitarios y facilitadores del programa de los países de Panamá, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Belice y El Salvador, con el objetivo de fortalecer capacidades para la creación de estrategias de desarrollo sostenible desde las bases territoriales.
Inauguración con Enfoque Regional
Durante la apertura, Alberto Chinchilla, director ejecutivo de ACICAFOC, destacó: “Debemos vivir el programa Comunidades Vivas; estos talleres empoderarán a las comunidades desde sus territorios”. Por su parte, Lidia Serrano, coordinadora del programa, resaltó la importancia de estos planes como herramientas clave para la autonomía y resiliencia comunitaria.
Metodología Participativa y Sostenible
Lily Mejía, consultora especialista en desarrollo comunitario, presentó la guía metodológica para la elaboración de los planes, estructurada en nueve etapas, que incluyen:
- Diagnósticos participativos (mapeo de vulnerabilidades y recursos).
- Visión a 10 años con enfoque en armonía ambiental y equidad social.
- Normas de conservación de recursos naturales, integrando saberes ancestrales.
El taller incorpora herramientas como cartografía social (mapas de actores y “sueños comunitarios”) y líneas de tiempo históricas, asegurando que las soluciones surjan desde las voces locales.
Principios del “Buen Vivir”
El enfoque central del taller se basa en tres pilares:
- Armonía con la naturaleza: Promoción de prácticas agroforestales sostenibles.
- Participación inclusiva: Garantizar que el 50% de mujeres y 30% de jóvenes intervengan en la toma de decisiones.
- Resiliencia comunitaria: Combinar conocimientos tradicionales con estrategias modernas para enfrentar crisis climáticas y sociales.
Los planes resultantes, validados por las comunidades, buscarán mejorar la seguridad alimentaria, el manejo del agua y la economía local, apuntando a un desarrollo integral y sostenible.
“Este es un paso hacia la autogestión comunitaria”, afirmó Chinchilla, mientras los participantes iniciaban los trabajos grupales, marcando el rumbo hacia una gobernanza territorial más justa y participativa.


