Pueblo Nuevo Subirana: La comunidad indígena Pech que defiende sus bosques frente a los incendios forestales

En el municipio de Dulce Nombre de Culmí, Olancho, Honduras, la comunidad indígena Pech de Pueblo Nuevo Subirana está dando un ejemplo inspirador de compromiso con la conservación de sus recursos naturales. Ante la amenaza constante de incendios forestales, esta comunidad ha implementado un plan de protección para salvaguardar sus bosques de coníferas y latifoliados, fundamentales para su territorio y su título de dominio pleno.

Cada año, los habitantes de Pueblo Nuevo Subirana, en colaboración con el Consejo de Tribu y con la participación activa de jóvenes voluntarios, líderes y lideresas, llevan a cabo actividades preventivas. Estas incluyen la marcación de áreas, rondas de vigilancia y la creación de líneas negras, una técnica que consiste en quemar áreas controladas para evitar la propagación de incendios. Además, realizan tareas de raleo y limpieza de los bosques, coordinadas por el comité de protección local, con el objetivo de mantener el equilibrio ecológico y reducir el riesgo de incendios forestales.

Sin embargo, a pesar de su dedicación y esfuerzo, la comunidad enfrenta desafíos importantes. Aunque cuentan con un valioso recurso humano comprometido con la conservación, carecen de materiales y equipos esenciales para combatir incendios, así como de equipo de seguridad básico. Esta falta de recursos limita su capacidad para estar completamente preparados ante cualquier amenaza en su territorio.

“Estamos trabajando duro para proteger nuestros bosques y nuestro territorio, pero necesitamos más apoyo para estar 100 % preparados”, expresó un miembro de la comunidad durante una de las jornadas de trabajo.

Las comunidades indígenas, como la de Pueblo Nuevo Subirana, están en la primera línea de la lucha contra la degradación ambiental. Sin embargo, para que estas comunidades puedan continuar su labor, es esencial que reciban el apoyo y los recursos necesarios.

Estas acciones preventivas forman parte de un esfuerzo previo que la comunidad ha emprendido antes de iniciar el programa “Comunidades Vivas”. Para los Pech, la conservación no es solo una necesidad, sino un deber ancestral que refleja su profunda conexión con la naturaleza.