En un ambiente cargado de emoción, compromiso y aprendizaje, culminó el taller “Inducción para la elaboración de planes de conservación comunitario”, un espacio organizado por ACICAFOC y financiado por la Cooperación Alemana a través del KFW. Durante siete días, líderes y representantes de comunidades indígenas y organizaciones campesinas de Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Panamá y Costa Rica se reunieron para fortalecer sus capacidades en la gestión y conservación de sus territorios, intercambiar experiencias y trazar estrategias conjuntas para la protección de los recursos naturales.
Un taller que superó expectativas
El último día del taller estuvo marcado por la presentación de los resultados de las actividades realizadas. Los participantes coincidieron en que el evento no solo cumplió, sino que superó sus expectativas. Entre los logros más destacados se encuentran:
- Intercambio de experiencias: Los asistentes compartieron conocimientos sobre monitoreo en campo y gestión de la conservación, lo que permitió enriquecer las prácticas de cada comunidad.
- Aprendizaje técnico: Los participantes aprendieron a estructurar planes de conservación, a utilizar herramientas y sobre el mecanismo SQyR.
- Visibilización de las luchas indígenas: El taller sirvió como plataforma para mostrar los desafíos que enfrentan las comunidades indígenas, como la tenencia de la tierra y la defensa de sus territorios.
Diogracio Puchicama, presidente del Congreso Nacional del Pueblo WOUNAAN, resaltó la importancia de este tipo de espacios: “Espero que hayan disfrutado del viaje a la comunidad y que se lleven una buena experiencia de lo que vieron. Hoy, al Estado y al gobierno, les hemos mostrado la fase de monitoreo que hacemos. Como congreso, seguimos peleando por la tenencia de la tierra, pero gracias a Dios tenemos los recursos para trabajar y ponernos de frente ante ellos”.
Un cierre lleno de emociones y compromisos
El cierre del taller estuvo marcado por la emoción y el entusiasmo de los participantes, quienes se comprometieron a regresar a sus comunidades para implementar lo aprendido. Oscar Navarro, asesor técnico principal del programa Comunidades Vivas, expresó su satisfacción con los avances logrados: “Me siento satisfecho con lo que hemos avanzado. El trabajo de campo fue la mejor experiencia porque se puede evidenciar el trabajo que se realiza en la comunidad. Nos llevamos el reto de integrar a otras comunidades para fortalecer el trabajo”.
Para finalizar el taller, se llevó a cabo la entrega de diplomas a los participantes, un momento especial que reconoció su esfuerzo y dedicación durante las actividades. La entrega estuvo a cargo de Lidia Serrano, coordinadora del programa Comunidades Vivas; Alberto Salas, consultor especialista en planes de conservación; y Diogracio Puchicama, presidente del Congreso WOUNAAN.
Un ejemplo de resiliencia y organización
Este taller no solo fortaleció las habilidades técnicas de los participantes, sino que también visibilizó la resiliencia y el trabajo organizado de las comunidades indígenas. A través de este tipo de iniciativas, se demuestra que la conservación de los recursos naturales no es solo una tarea ambiental, sino también cultural y social.
Las comunidades indígenas de Centroamérica, con su lucha incansable y su profundo respeto por la tierra, son un ejemplo para el mundo. Talleres como este no solo les brindan herramientas para proteger sus territorios, sino que también les permiten compartir su sabiduría y experiencias con otras comunidades, creando una red de apoyo que trasciende fronteras.


