En la Isla Espíritu Santo, Bahía de Jiquilisco, Usulután, El Salvador, se realizó una visita de seguimiento y verificación de avances al subproyecto “Protección y Conservación del Patrimonio Vegetal de Mangle y Diversificación Productiva en Isla Espíritu Santo”, como parte de las acciones que impulsa el Programa Comunidades Vivas, ejecutado por ACICAFOC, con el apoyo financiero de la Cooperación Alemana a través de KfW.
Durante la jornada se visitaron las parcelas productivas establecidas en las zonas adyacentes a las áreas destinadas a conservación, con el propósito de conocer los avances en la producción agrícola, verificar el desarrollo de los cultivos y fortalecer el intercambio de conocimientos entre los actores que participan en el subproyecto.
En la visita participaron Alberto Chinchilla, Director Ejecutivo de ACICAFOC; Lidia Serrano, Coordinadora del Programa Comunidades Vivas; Romel Velásquez, Facilitador del Programa; y socios de la Cooperativa MACAHUITA.
Entre los cultivos observados se encuentran chile, berenjena y pipián, así como nuevas siembras de rábano y cilantro. También se verificó el establecimiento y manejo de especies frutales como papaya, guayaba, maracuyá y coco, incluyendo procesos de reproducción de material vegetal mediante técnicas de laboratorio in vitro.
Estas acciones son resultado de la articulación entre la Cooperativa MACAHUITA y el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA), en el marco del subproyecto y bajo el concepto ADIFRUTI, un modelo de ecosistema diversificado de frutales tropicales orientado a productores de pequeña escala, que promueve la diversificación productiva y la resiliencia.
La parcela tiene, además, un componente de investigación y aprendizaje, que permitirá a los productores conocer el comportamiento y manejo de diferentes cultivos, identificar aquellos que presentan mejores condiciones de adaptación a la zona y generar conocimientos que puedan contribuir a ampliar la producción a futuro.
Asimismo, esta experiencia abre oportunidades para el desarrollo de iniciativas complementarias, como el agroturismo, vinculando la producción sostenible con la conservación de los recursos naturales y el aprovechamiento responsable de las potencialidades del territorio.
De esta manera, el subproyecto contribuye a fortalecer alternativas productivas sostenibles en las zonas adyacentes a las áreas de conservación, promoviendo medios de vida para las comunidades y, al mismo tiempo, favoreciendo la protección de los ecosistemas estratégicos de la Bahía de Jiquilisco.


