Nuevo Subirana, Honduras – El pasado 7 de marzo, la comunidad indígena de Pueblo Nuevo Subirana, conocida como Kahá Waikà Subirana, celebró su primera asamblea de conceptualización para la elaboración de un Plan de Conservación.
La asamblea contó con la participación de la facilitadora nacional del programa para Honduras, Margarita Villalobos, líderes comunitarios y miembros de la comunidad. El objetivo principal fue analizar la situación ambiental del área de conservación, considerando su importancia desde la cosmovisión, tradición y cultura indígena. Subirana es una de las primeras comunidades indígenas de Honduras en buscar la protección formal de su territorio.
El Plan de Conservación busca garantizar la protección de recursos clave como el agua, especies maderables, fauna nativa, plantas medicinales y alimentos silvestres. Además, se establecerán acciones comunitarias de vigilancia y monitoreo constante. Para asegurar el cumplimiento de las normas propuestas por la comunidad, como la prohibición de la quema, tala y caza, se ha creado un comité de conservación que actuará como monitoreador.
Donaldo Lobo, líder comunitario, expresó su satisfacción por la inclusión de la comunidad en este proceso y destacó la importancia de respetar el Consentimiento Previo, Libre e Informado (CPLI). “Este plan no solo protegerá los recursos naturales que hemos conservado por tradición, sino que también mejorará la calidad de vida de las familias mediante medidas productivas y prácticas de conservación”, afirmó Lobo.
Por su parte, Laonier Escobar, joven líder comunitario, calificó la iniciativa como histórica y trascendental. “Nuestros antepasados han conservado este territorio de manera admirable. Como jóvenes, somos los responsables de honrar este legado y asegurar que las futuras generaciones entiendan que la conservación va más allá de no talar, no cazar y no quemar; es la herencia de nuestros abuelos”, señaló Escobar.
La asamblea destacó por su enfoque participativo y metodológico, basado en el “aprender haciendo”. Los participantes trabajaron en equipo para analizar la situación ambiental, identificar objetos de conservación, amenazas y posibles estrategias para mitigarlas. Este proceso no solo respeta las decisiones comunitarias, sino que también garantiza la sostenibilidad del plan a largo plazo.
Esta actividad se enmarca dentro del programa Comunidades Vivas, impulsado por la Asociación Coordinadora Indígena y Campesina de Agroforestería Comunitaria Centroamericana (ACICAFOC), con el respaldo financiero de la Cooperación Alemana a través del banco de desarrollo KfW.


